Han visitado mi rinconcito...

domingo, 12 de mayo de 2013

Objetos inútiles que en su día compré..

Hola, hoy me gustaría hacer mención a una serie de productos u objetos, que, en su momento adquirí, movida por mi síndrome de madre primeriza, debió ser. Porque pensándolo bien ahora, ¿para qué diablos me gaste un dinero en estas cosas tan, tan, inútiles?.

A ver por donde empiezo, ahí sí, empezaré por la cuna. ¿La cuna?, pues sí, señores, de saber que mis dos retoños no la iban a usar jamás, me hubiese ahorrado unos 600€, fíjense por donde. Y cuando digo que no la hemos usado, es que es verdad; era rozar el colchón, y... Ojiplàticos los dos, como diciendo: " a ver mami, si estoy aquí tan a gustito, dormido en la tetita y junto a ti, no entiendo por qué, me pasas a un colchón frío y solitario..".

Otro de esos absurdos objetos, que encima ocupan mucho espacio, es el parque. Sí, esa especie de corral donde nos empeñamos en meter a los peques con un trillón de juguetes. Que en nuestro caso sirvió más de zona de almacenaje de juguetes que para el juego...

Una de mis adquisiciones estrella, fue un osito, que reproducía los sonidos del útero materno. Allí fui yo, rauda y veloz a la tienda a adquirir lo que yo ya suponía la solución a los despertares de mi peque mayor. Jajajajaja....

El champú y la crema de lavanda de una famosa marca de bebés que anunciaba que bañando al niño con su gel y untándo luego su cuerpecito de crema de lavanda, dormiría del tirón. Jijiji....

Biberones de diferentes formas, tamaños, colores y tetinas. Leches de fórmula, de distintos sabores y componentes, chupetes, hierbas anti cólicos, cucharas de mil colores, platos, babis, papillas....

Rebuscando en mi baúl de los recuerdos, he encontrado peluches, que en su momento compre porque pensaba que mi peque necesitaba una figura de apego, ¿para qué?. Los niños de pecho ya tiene a su figura de apego: LA TETA.

Uy, no puedo olvidarme de dos maravillosos CDs que compre con muchísima ilusión. Se trataba de canciones de cuna, con las que tu bebé caería frito del sueño. ¡Ay, madre, que lo pienso y esque me dan ganas de tirarme yo misma de los pelos!.

El carro de 1000 y pico euros. ¿Para qué?, pesaba mucho, era grande, subir y bajar escaleras era terminar sudada como un pato. Y, al final, terminas comprando un carro de paseo mucho más barato y ligero. Y, nada que decir del capazo.... Nosotros con un buen porta bebés nos hubiésemos apañado la mar de bien, y, por sólo 60€.
Ahora que nombro los porta bebés, dos mochilas colgonas tuve yo. ¡Qué dolor de todo!, ¿pero para qué las venden?, no sirven. Tú, acabas con dolor de cuello, cintura y espalda. Los bebés, van literalmente colgados, es imposible que a un bebé le guste ir colgado ahí.

De los pañales, más de lo mismo, cuanto más caros y más publicidad les hagan, peores son. Con mi peque mayor usé la marca D. (No voy a nombrarla), y muy mal. Unas dermatitis horribles, creo por los tintes y demás sustancias vete a saber súper tóxicas que ponen para absorber tantas horas de pis.

En fin, que seguramente podréis imaginar, que con mi peque menor, he prescindido de todo lo mencionado.

Ya decía mi padre que no comprase nada hasta que naciese el bebé y lo fuese conociendo. ¡Cuánta razón!.

Saludos a tod@s.

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